viernes, 17 de mayo de 2013

Entrevista a Guillermo Navarro Oltra


Arte en Cuenca
¿Qué es el arte? Muy probablemente, cada uno de nosotros tenga una definición que dar. Estamos en Cuenca y, por ser esta una Ciudad  Patrimonio de la Humanidad desde 1996 y que cuenta con una Facultad de Bellas Artes que fue impulsada por artistas hace veintisiete años, queremos aproximarnos a la significación del concepto de Arte y conocer lo que uno de esos artistas, Antonio Pérez, representa para el desarrollo del mundo del arte en la ciudad.
Guillermo Navarro Oltra
Imagen de  uclm.academia.edu


Hablamos con  Guillermo Navarro Oltra, quien imparte Infografía y diseño gráfico  digital en la Facultad de Periodismo de la UCLM y desde 2004 es Profesor de Diseño gráfico y digital  de la Facultad de Bellas Artes, en el Campus de Cuenca.





¿Estás de acuerdo en que cuenca es una ciudad rica en arte?
Me parece una aseveración un poco aventurada y drástica, pero sí, tiene mucha e importante producción artística. En un momento Cuenca fue importante por un determinado grupo de artistas que vivían aquí, pero no porque  la ciudad tuviera un tejido que lo propiciara, la ciudad vivía de espaldas a los artistas que vivían aquí. Toda la generación de los abstractos de los 60, el grupo El Paso, Antonio Saura, Millares, José Guerrero…toda la generación cuyos cuadros o piezas se pueden ver en el Museo de Arte Abstracto.

¿Por qué la ciudad vivía de espaldas a ellos?
Es una ciudad pequeña, era una época de dictadura, la cultura estaba en muchos aspectos en regresión y las ciudades pequeñas no eran el sitio más propicio para una fuerte eclosión cultural y de modernidad, porque las ciudades pequeñas tienden a ser tremendamente conservadoras, y por la experiencia que yo he tenido en la ciudad durante los ochenta, creo que Cuenca lo ha sido.

¿Conoces la figura de Antonio Pérez como artista?
Sí, lo conozco como escritor y como coleccionista, y ocasionalmente también como artista gráfico. Antonio Pérez, en Cuenca y en el mundo del arte es un personaje muy importante. Es alguien que tiene un pasado relacionado con los medios artísticos muy importante. A nivel de las colaboraciones con la intelectualidad española, tanto aquí como en el  exilio y su participación en Ruedo Ibérico. Fue una publicación que comenzó en París, llevada por españoles en el exilio que intentaban llevar los movimientos culturales de fuera hacia la población española que se había quedado viviendo bajo la dictadura. Antonio Pérez, en gran medida, hizo entrar en esa revista la literatura y el arte, tenía relación con intelectuales de la talla de Vicente Aleixandre, de Semprun… entonces su vinculación con la intelectualidad literaria y artística española era importantísima.

¿Es importante que los alumnos de BBAA conozcan la trayectoria de Antonio Pérez?
Más que la historia del artista, coleccionista y canalizador de  conocimientos y de relaciones entre artistas, yo creo que habría que conocer su obra, todo lo importante que fue y que es, solo hay que ver la colección. La colección de Antonio Pérez es apabullante. Y su trayectoria merece la pena revisarla, analizarla e incluso estudiarla en profundidad. En la Facultad los que están más interesados en la producción gráfica y seriada y en  el análisis del Objeto Encontrado, conocen por supuesto la importancia de este artista. Pero tenemos que ver el interés que pueda suscitar o no su figura. Porque una cosa es que sea interesante a nivel histórico y otra que despierte el interés dependiendo de cada alumno. A los profesores nos interesa a todos la importancia de su figura, con el alumnado todo depende de la receptividad.

¿Habéis preparado exposiciones para la Fundación?
Ha habido colaboraciones, la Fundación Antonio Pérez lo que tiene es que no es un museo digamos al uso, lo es en el sentido de que almacena obra, pero un museo suele estar muerto, como una especie de cementerio de elefantes a los que van las piezas a descansar por los siglos de los siglos. Mientras que la Fundación Antonio Pérez nunca se ha cerrado a nuevas propuestas artísticas, como pueden ser la revista La Lata y otras, hechas por gente que salió de la Facultad. Y cuando hay cursos de verano a veces se participa allí, hay una cierta vinculación. Antonio Pérez es un personaje entrañable y siempre se le tiene mucho cariño por parte de la Facultad. Por ejemplo el Máster que imparte la Facultad de BBAA junto con la Real Casa de la Moneda, la fábrica nacional de moneda y timbre, los estudiantes siempre vienen a ver la Fundación Antonio Pérez, porque consideramos que, como espacio donde se pueden apreciar obras reproducidas en serie, es uno de los mejores sitios de España donde se puede ir.

¿Algún evento promovido desde la Facultad y celebrado allí?
Otros profesores sí han expuesto allí, y todos los años se suele realizar una exposición del mejor expediente o del mejor estudiante de cada promoción. Por convenio con la Diputación de Cuenca, cada año un jurado elige la mejor propuesta expositiva y se lleva a la Fundación Antonio Pérez. Para los estudiantes es una posibilidad más.

¿La Fundación aporta valor al patrimonio cultural de Cuenca?
Muchísimo, indudablemente. Es una colección que ya quisiéramos más de uno tener en nuestra casa. Posiblemente sea una de las colecciones de arte seriado más importantes de España. Es que tienes a todo el mundo que realmente cuenta en este ámbito, de todos hay una pieza en esa colección. En conjunto, el valor intrínseco de las colecciones que hay en Cuenca, como la colección de arte contemporáneo Parkett, que fue una donación a la Facultad de BBAA,  es importantísimo para la ciudad. Pero la que está en el casco antiguo y la que tiene el espacio expositivo propiamente dicho es la Fundación Antonio Pérez. Aunque en esta ciudad y en sus instituciones hay grandes colecciones y museos importantísimos, como el de Arte Abstracto, esencial aunque en cierto modo limitado a un determinado periodo artístico, que es la abstracción. El espectro temporal y estilístico que abarca la Fundación es mucho mayor.

¿Qué es el arte?
Para mí el arte es el medio que utiliza una persona, codificada según sus propios estándares, para contar algo. Esta es mi definición, que considero que se puede aplicar a la contemporaneidad, no a lo que se considera arte antiguo. Es una forma de expresión, pero individualizada, no busca tanto la completa comprensión por parte de un amplio espectro de la población. Lo que quiere decir que no lo tiene por qué entender la mayoría de la gente o la producción televisiva, el arte es otra cosa, explora nuevas formas de expresión con las que determinados medios de comunicación de masas no pueden arriesgarse.

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