martes, 19 de noviembre de 2013

Entrevista a Juan Carlos Ferrero

"En el tenis te tienes que superar constantemente y muchos años en ello generan estrés, ahora estoy más tranquilo"

Esta entrevista se publicó en El Diario Fénix, digital activo hasta abril de 2017
   Juan Carlos Ferrero en su academia Equelite
   en Villena (Alicante)
Quince años tenista profesional, número 1 del mundo durante ocho semanas, 16 títulos ATP, 3 Copas Davis y más de 470 victorias son el legado que Juan Carlos Ferrero deja a sus espaldas. Desde que tenía diez años, el onteniense ha estado entrenando en Villena junto al coach que le ha acompañado durante toda su trayectoria deportiva, Antonio Martínez Cascales. Ahora, y desde hace más de once años, reside allí, junto a las instalaciones de su Academia de tenis Equelite. El trabajo diario y el compromiso con el tenis siguen acompañándolo después de abandonar las pistas, así nos lo cuenta después de un año y dos meses de su despedida oficial.


-Deja los torneos junior, en los que fue campeón del mundo 2 veces, en el 98. Y en el 99 ya está en el puesto 43 de la ATP. ¿Cómo recuerda ese tiempo? ¿Qué empezó a cambiar a partir de ahí?
-El cambio de junior a profesional es un cambio grande. Una vez has dejado la etapa junior, la nueva es muy difícil porque el cambio de nivel es muy grande al empezar a jugar los primeros torneos ATP. Yo, por suerte, estando en el puesto 300 del mundo, en un año acabé en el 43, con 19 años. Fue un salto rápido, muy fugaz, recuerdo que al principio sí que noté mucho el cambio, pero empecé a jugar bien y me adapté muy rápido al nivel. Y el acabar el año en el puesto 43 me ha ayudado mucho a superar ese salto, que ya sabía que era difícil, de una manera rápida.

-Copa Davis en 2000, con 20 años, para su carrera como tenista fue un momento clave, ¿está marcado también como momento más importante en su vida?
-Sin duda. Que con esa edad te llamen del equipo de Copa Davis es algo que no me esperaba. Lo que pasa es que estaba consiguiendo buenos resultados y subiendo rápido en el ranking ATP y la verdad es que los capitanes hicieron una apuesta arriesgada por mí. En cuartos de final ese año debuté contra Kafelnikov, que era en esos momentos el número 2. Y esa experiencia de debutar en copa Davis es uno de los momentos más difíciles, porque hay muchos nervios, tienes a un país detrás… Pero te das cuenta más adelante, cuando tienes 20 años y sales a jugar lo único que piensas es jugar y ganar, y la verdad es que es cierto que todo lo que me pasó en el 2000, incluida la Copa Davis, el jugar la final, me dio una experiencia muy importante. Yo ese año era un jugador que al pasar esos momentos en la Copa Davis empezó a ser otro, ya que partidos como ese, con tanta presión, iba a jugar pocos.

-¿Se llegó a acostumbrar a encontrarse en las rondas finales de los grandes torneos, o los nervios son siempre un reto que afrontar?
-Al final es a lo que te dedicas casi todas las semanas, estar jugando en semifinales y luchando por llegar a los primeros puestos. Aunque los nervios siempre están ahí de cara a la competición, una vez entras en la pista se van, empiezas a jugar y la tensión aparece en los momentos de cerrar un último set.

-Cuando se está en lo más alto, próximo al top 10, ¿se vuelve la preparación a nivel psicológico más importante que la forma física?
-Es algo que vas aprendiendo con los años, te vas haciendo mayor, te vas calmando, porque siendo joven se es más impulsivo. Pero es muy importante, a nivel psicológico, estar siempre centrado. Yo, por suerte, siempre he sido más o menos calmado en pista y bastante amueblado en ese sentido. No he sido un jugador alocado, que ha necesitado un esfuerzo extra para ir calmando. Sí que he trabajado un tiempo en estar mentalmente preparado, pero ya cuando era más mayor, y es una parte muy importante para todo deportista, no sólo en el tenis. De la condición psicológica depende el controlar tu juego, tus emociones, el antes de un partido, después, las derrotas, cómo afrontar los momentos difíciles, las respiraciones…absolutamente todo.

-¿Algún torneo al que guarde un cariño especial?    
-Roland Garros, porque con 12 años recuerdo que gané un torneo y me dieron como premio ir dos días con mi padre a ver Roland Garros. Y claro, tenía 12 años, y vi a mis ídolos jugar: Agassi, Stefan Edberg, Bruguera… Me hizo mucha ilusión y cómo me iba a imaginar que yo iba a ganar ahí. Roland Garros es un torneo que aquí siempre se ha seguido mucho,  porque España juega bien en tierra batida.

“Cuando estás empezando sueñas con llegar a número 1, pero no puedes imaginar que llegarás”

    Ferrero tras conseguir la victoria en el
    Roland Garros 2003 
    Fuente: puntodebreak.com
En ese tiempo, en el 92, el segundo tenista español que ha llegado a ser número uno del mundo, veía los grandes partidos desde la grada, lleno de admiración por los grandes. Y ahora, cuando se han cumplido diez años desde su llegada a lo más alto, es recordado junto a todos ellos. 2003 fue para él un año lleno de éxito, ganó Roland Garros en junio y jugó la final del Open de Estados Unidos en septiembre, allí perdió contra Roddick pero se situó como número uno.


-Ya ha pasado una década desde que alcanzó el puesto número 1 de la ATP, ¿siente lejano ese momento?
-¿Ya? ja ja ja, aunque son 10 años es un momento que recuerdo como si fuera ayer. Es muy importante en la carrera de todo tenista, porque cuando estás empezando no puedes llegar a imaginar que llegarás. Sueñas con ello, estás todos los días intentando hacer cosas grandes y cuando te ves cerca empiezas a pensar en conseguirlo. Aunque ahora es algo que forma parte del pasado, al seguir tan ligado al mundo del tenis, en esta Academia, ahora con el Open, la gente te lo recuerda y siempre lo tienes presente.

-Tras llegar a número 1, sufrió lesiones que le llevaron al quirófano. ¿Alguna lesión que haya lamentado especialmente o de la que le haya costado mucho recuperarse?
-Cuando me operaron de la rodilla fue un momento muy duro para mí, quizá el más difícil. Porque yo me planteé operarme en octubre para empezar en enero en Australia, que es cuando empieza la temporada fuerte. Y se me complicó mucho, la recuperación estimada era de tres meses y se alargo hasta los diez. Para mí eso fue un palo fuerte, porque si el médico te dice ‘son diez meses’, pues ya te puedes concienciar, pero si no, empiezas a pensar que algo no va bien, y me desesperé en ese tiempo, la recuperación de rodilla es muy lenta. Esa lesión ha sido lo peor de mi carrera. Pero una vez me recuperé, gané un torneo nada más empezar y todo empezó a mejorar.

-Se dice mucho que las lesiones le impidieron alargar un poco más su carrera, ¿es así?
-Yo creo que no, una vez me recuperé de la lesión de rodilla, ya en el 2010, jugué dos años intentándolo todo al máximo, el seguir o no ha sido más por la motivación. Aunque sí que es verdad que físicamente no estás igual con 23 que con 32, porque no recuperas igual, es importante la frescura mental, porque el estar quince años seguidos compitiendo todos los días es algo que te genera estrés y yo cuando lo dejé me quedé tranquilo, también por saber que no fue por las lesiones, sino porque ya estaba cansado de viajar, competir, no dejar de entrenar…

“Estar quince años compitiendo te genera estrés”

-Dio el paso definitivo de anunciar su retirada del tenis en septiembre del año pasado, pero ¿cuándo empezó a pensarlo?
-Fue en verano de 2012 cuando tomé la decisión, estuve dos meses sin jugar hasta el torneo de Valencia en octubre y ya lo tenía decidido. Pero la decisión es difícil, cuando haces algo durante tanto tiempo, yo empecé a los siete años, al dejarlo te queda un vacío que tienes que intentar llenar con otra cosa. Yo he estado muy ocupado y por eso lo he llevado muy bien, también el tener la Academia ayuda. Pero la verdad es que lo necesitaba.

-¿Qué representa para usted la figura del entrenador que siempre le ha acompañado?
-El entrenador es alguien que te tiene que dar confianza y darte, en los momentos más difíciles, ese consejo que te ayude a estar más tranquilo, sobre todo en pista, donde se dan algunos momentos muy complicados. Y es importante que el entrenador este ahí para calmarte y darte algún consejo. Aunque, en teoría, no se puede decir nada en pista, los entrenadores siempre se las apañan para decir cosas. Es un apoyo muy importante.

-¿Qué ha cambiado durante este último año?
-Tengo mucho más tiempo para hacer todas las cosas que no he podido hacer en los últimos dieciséis años, pero sobre todo el estrés de competir. El levantarte y estar tranquilo, no tener que entrenar para competir la semana siguiente, por ejemplo. El tenis se plantea de una manera que si tú no mejoras lo que has hecho el año anterior, te vas para atrás. Tienes la tensión de superarte constantemente para no ir a peor, no descender en el ranking. Y al dejarlo ese estrés te lo quitas, se nota en la cara, en el buen humor, ahora estoy más tranquilo.

    Despedida con el equipo Copa Davis en septiembre de 2012
    Fuente: juancarlosferrero.com



El tenista ha tomado el relevo de su entrenador como director del Valencia Open 500 ATP World Tour




-¿Cómo ha vivido la primera experiencia como director de torneo, en el Open de Valencia?
-Bien, pero creía que iba a ser algo un poco más relajado, ha llegado el momento y he tenido que estar muy encima de todo, no porque se hiciera nada mal sino porque el director tiene la responsabilidad de estar un poco desdoblándose para todo. Pero ha sido sin duda especial, el estar con todos los jugadores otra vez ha sido muy bonito. Sí que es verdad que me han entrado ganas de jugar estando ahí, en primera fila, pero a pesar de esa nostalgia de encontrarme en pista estoy muy contento, ha salido todo muy bien.

-¿Destacaría alguna dificultad con la que se haya encontrado en esta nueva labor?
-Dificultades realmente no, pero es totalmente diferente de estar como jugador, que sólo te preocupas de entrenar y jugar. Ahora he tenido que estar pendiente de muchas cosas, que no salga nada mal.

-Mirando hacia el futuro, ¿le gustaría ser capitán del equipo Copa Davis?
-Sí, porque el ser jugador de Copa Davis es algo que he vivido con mucho cariño, me ha dado muchísimo y si algún año me eligieran como capitán, yo encantado.

Como empresario y gestor deportivo, uno de sus proyectos más importantes es la Academia Equelite, esta se empezó a construir en el 95 y fue en 2001 cuando empezó a ser una realidad. También lleva su nombre el Hotel Ferrero, en Bocairent (Valencia), que se  inauguró en 2007. Así como la Fundación de la Comunidad Valenciana Juan Carlos Ferrero, constituida en noviembre de 2005 y entre cuyos objetivos se encuentra el de incentivar la práctica deportiva en los jóvenes.

-¿Qué le llevó a la creación de esta Academia?
-Fue idea de Toni (Antonio Mtnez Cascales), él tenía una escuela de tenis en el Círculo Agrícola Mercantil Villenense, donde empecé a entrenar yo con 10 años. Él encontró este sitio y poco a poco fue construyendo cosas, ahora el tener la Academia la verdad es que es una ayuda para todos.

-¿Por qué en Villena?
-Yo vivía en Onteniente y este era uno de los sitios que más cerca tenía para entrenar. Sí que pensé en irme a Barcelona o a otras ciudades pero me aconsejaron quedarme con Antonio en Villena y empecé a confiar en él. Estaba cerca, era un buen entrenador, estaba con un grupo de chavales que tenían buen nivel, aquí estaba muy a gusto y no tenía razones para irme a otro sitio. Además, el tener la familia cerca cuando eres joven también es importante. Y ahora mis hermanas viven en Alicante y mi padre en Onteniente, estoy cerca de todos.

-En 2005, se puso en marcha la Fundación Juan Carlos Ferrero y uno de sus objetivos es ayudar con becas a tenistas jóvenes, ¿esta iniciativa vino a raíz de la experiencia en la Academia?
-Los chavales jóvenes, y yo he pasado por ahí, necesitan mucha ayuda para poder evolucionar en el tenis. Pero el principal objetivo de la Fundación es colaborar con otras fundaciones y ONG para ayudar a gente discapacitada o que están sufriendo enfermedades. Aunque, puntualmente, sí ha ayudado a algunos jugadores jóvenes, como Tita Torró.

-¿Entrena o da alguna clase especial a algunos de los deportistas que están creciendo en Equelite?
-Sí que me meto a veces con ellos en pista, pero a nivel individual no estoy con ninguno. Estuve con Nico Almagro en el mes de febrero de este año, viajando con él, pero ya no he vuelto a viajar a ningún torneo con él como entrenador. De momento entrenar no está entre mis motivaciones.

-¿Qué diría acerca del papel que desempeña el deporte en el crecimiento y desarrollo personal?
-El deporte en sí a mi me ha hecho crecer incluso a nivel de cultura, por tanto viajar y el encontrarme en ambiente distintos. Además creo que el estar metido en el mundo del deporte te evita entrar en otros mundillos cuando estás entre los 15 y los 18 años, que es una edad complicada. El tener una educación a nivel de deporte e intentar fomentarlo en los niños pequeños es muy importante, que se inicien en el deporte que sea para crecer aprendiendo el valor del compromiso con lo que hacen.

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