miércoles, 20 de noviembre de 2013

España es el país que más paga de luz en la Unión Europea


El (des) equilibrio de la regulación energética


Este artículo ha sido publicado en El Diario Fénix

Imagen de eldiariofenix.com
Un informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) indica que en el último año España se ha situado, junto a Malta y Chipre, entre los 3 primeros países de la Unión Europea que más pagan por el consumo de energía eléctrica. Hasta un 60% ha aumentado el recibo de la luz en España en los últimos cinco años.



En 2001, la CNE descubrió una subida de precios no justificada durante tres días del mes de noviembre, por lo que el Ministerio de Economía, a través del Servicio de Defensa de la Competencia, investigó un posible pacto entre las tres grandes compañías de suministro energético en España: Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa. Resultó un expediente que responsabilizaba a las tres compañías de acordar precios superiores a los fijados en el mercado.

Estas tres entidades suministran energía a más de 20 millones de consumidores y tienen prácticamente el control sobre el mercado de la electricidad en España.

¿Cómo se regula el mercado energético?

El funcionamiento de este sector es complejo. En diciembre de 1997, España ratificó el Tratado de la Carta Europea de la Energía, asumiendo así los principios de fomento de las energías renovables y la creación de condiciones que favorezcan la eficiencia energética. Con la Ley 54/1997 del Sector Eléctrico se inició el proceso de liberalización del mismo, y desde entonces su modelo se ha regido por las normas de “suficiencia de ingresos y remuneración adecuada” por parte de los actores que intervienen en el sector.

Así que, desde  1998, el precio de la electricidad es regulado por dos partes, de un lado a través de las subastas CESUR (Contratos de Energía para el Suministro de Último Recurso), en las que participan las cinco grandes compañías (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, HC y E.ON) que deciden el precio de la Tarifa de Último Recurso (TUR), que corresponde pagar a los pequeños consumidores.

Por su parte, el Consejo de Ministros regula los llamados peajes, que son los costes de suministro de energía. Esta intervención pública, según indica el Real Decreto-ley 9/2013, aprobado por el Gobierno en septiembre de este año, persigue garantizar la seguridad del suministro, a través de un mecanismo de mercado que busca la sostenibilidad financiera del sector eléctrico. Atendiendo a esta nueva ley, se introducen principios retributivos adicionales para el trasporte y distribución de energía eléctrica, y la TUR (parte del precio regulada por el CESUR) pasa a denominarse Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC).

La experiencia de los consumidores

Los consumidores pueden elegir compañía comercializadora, pero del trasporte se encarga Red Eléctrica y la generación depende, en más de un 90%, de las tres mayores compañías eléctricas, según el informe 25/2013 de la CNE.

Hablamos con algunos ciudadanos para que nos cuenten en qué medida han notado el aumento del precio de la luz. Julia Oliva, madre de dos niñas, nos dice que a pesar de tener su contrato eléctrico con una distribuidora minoritaria, en los últimos meses ha notado la subida, “ahora vamos al mínimo, intentando ahorrar todo lo posible. Tengo una tarifa horaria para gastar menos, pero fuera de ese horario es como si me penalizaran, me cobran la electricidad a más del doble”.

Antonio Mira es gerente de una empresa de 25 trabajadores y él asegura que en la empresa se nota mucho el aumento, “hemos experimentado una subida neta superior al 7%”. Le preguntamos si sabe el por qué de este cambio, “claro, pagamos más por el déficit tarifario, que es un sistema con el que siempre vamos a estar pagando de más”. Y así es, según declaraciones del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, tienen que aumentar los peajes para que no suba el déficit. Esto sucede porque al disminuir el consumo y al bajar el precio de mercado, se reducen también los ingresos requeridos por la previsión de costes, suben las primas, para cuya regulación se suben los peajes (la parte, al 50%, de los recibos regulada por el Consejo de Ministros). Esto se traduce en que consumimos menos pero pagamos más o, como dice el señor Mira, “pagamos de más”.

El ministro Soria defendió el pasado 16 de octubre, en el Congreso Mundial de la Energía celebrado en Daeghu (Corea del Sur), la apuesta de España por un sistema sostenible, afirmaba que más de la mitad de la electricidad utilizada en España proviene de fuentes renovables. Pero la realidad es que lo que está haciendo la regulación de los últimos años, no es precisamente favorecer las renovables.

Mira nos explicaba también que desde hace un año y medio, muchas empresas autogeneradoras de energía se han visto perjudicadas “porque las obligan a volcar casi la totalidad de su producción a la Red y al precio del pool eléctrico, cuatro veces inferior del precio de compra”. Esta medida viene a raíz de la extensión de las energías renovables y hace que las empresas no puedan aprovechar los recursos que ellas mismas generan con su actividad, “ya no les sale rentable apostar por las renovables, porque el margen de riesgo en una explotación que no es tuya es mucho mayor”, añadía Antonio Mira.

Volviendo a la experiencia en las facturas de los hogares, la de Teresa Pardo es similar a la de Julia. Teresa nos cuenta que en su casa han cambiado de compañía hace poco más de un año y se han acogido a una tarifa nocturna para ahorrar, porque hasta entonces sus facturas estaban siendo muy elevadas.

Antonio García es propietario de un pequeño supermercado, allí mantiene encendidos, las 24 horas, cuatro congeladores, dos neveras y una vitrina y una cámara frigoríficas. Él asegura que notó un cambio muy brusco hace unos dos años, cuando empezó a pagar más por el consumo, pero que “en los últimos meses he pagado más o menos lo mismo, con variaciones de un 10% entre cada factura quizá”.

El precio de la luz se establece atendiendo a un equilibrio entre la oferta y la demanda de electricidad.  Pero ante la disminución de la demanda a causa del ahorro que están procurando muchos consumidores, la última subasta CESUR para establecer el llamado PVPC, en septiembre de este año, ha elevado el coste de la electricidad en un 7,6%. Según expertos en economía, a pesar de que el coste de la energía ha subido para los consumidores, para las empresas que la suministran y deciden su precio no han subido los costes de producción. De manera que el método que se está llevando a cabo para fijar el precio de la energía contribuye a aumentar el déficit tarifario.

La electricidad es un sector clave para la competitividad económica de un país, porque de ella depende en gran medida el funcionamiento de toda la industria.  Pero la regulación está resultando perjudicial y es preocupante el modo de organizar el suministro, por la concentración de las decisiones.

2 comentarios:

  1. Hola Tania, déjame que te corrija esto:
    "Los consumidores pueden elegir compañía distribuidora y comercializadora", pueden elegir comercializadora pero distribuidora no, la distribuidora es la operadora de la zona y la propietaria de los transformadores, cables y contadores.

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  2. ¡Cierto! Muchas gracias por la corrección, ya está rectificado.

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